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miércoles, 9 de octubre de 2013

Naturalizados ¿Sí o No?

Con el encuentro crítico a jugarse este viernes entre las selecciones de México y Panamá mucha controversia se ha generado debido a la convocatoria de Víctor Manuel Vucetich, en la que incluye a dos Argentinos naturalizados mexicanos.

En sus últimas convocatorias “el Chepo” de la Torre había incluido a Christian “El Chaco” Giménez; a este nombre se le añade el centrocampista de Tigres, Lucas Lobos.
Por mi parte, no tengo nada en contra de selecciones que juegan con “extranjeros” en sus filas, véase el caso de Estados Unidos, donde la gran mayoría de jugadores son migrantes o hijos de migrantes.
Tenemos también a  Alemania, que juega con una alta cantidad de jugadores nacidos en Polonia, entre ellos su goleador histórico, Miroslav Klose.
También Francia se beneficia de sus todavía colonias y han “pescado” uno que otro jugador de ellas. Al igual que Italia, aprovechando el alto nivel de Argentinos con linaje Azzurri.
Entonces ¿Por qué es un problema que México llame a dos naturalizados a sus filas? Bueno, cada quién tendrá sus motivos, algunos apelarán nacionalismo o amor a la camiseta; otros, que se trata de una selección NACIONAL por lo que los extranjeros no deberían tener cabida.
Pero en éstos apartados yo me remito a la legalidad del asunto. Si para todos los efectos de la ley, estas personas son ciudadanas de un país pues tienen todo el derecho de ir convocados por su selección.
Para mí el problema no está en la convocatoria o no, sino el cuándo y el cómo. Se han llamado a dos jugadores extranjeros al final de un largo proceso eliminatorio.
¿Por qué se hace este llamado ahora? ¿Es una medida de emergencia ante un mal momento futbolístico? ¿Qué mensaje se está enviando como selección nacional?
Ésos son los puntos que deben ser estudiados. No me parece ni justo, ni correcto que se utilice a los extranjeros como último recurso, o as bajo la manga. Es peligroso enviar ese mensaje, que ¿acaso no existen jugadores nacidos en México que puedan responder ante situaciones adversas?
Si se iban a considerar a los extranjeros se debió hacer desde un principio, desde las primeras convocatorias. No es como si la selección mexicana haya sufrido algunas lesiones importantes que la hayan obligado a buscar otras posibilidades. Simplemente se tiene miedo de no alcanzar el objetivo y se está poniendo toda la carne en el asador; orgullo y nacionalismo aparte.
Al final, las palabras de Dely Valdés tienen bastante sentido. En una reciente rueda de prensa el entrenador panameño dejó la siguiente perla:

“¿Qué himno nacional va a sonar el viernes en el Estadio Azteca? ¿El de Argentina o el de México?”
Insisto, no tengo nada en contra de la convocatoria de jugadores nacionalizados, pero la forma en la que se está haciendo en este momento me parece peligrosa, que envía un mensaje de menosprecio al talento mexicano y de falta de cualidades del fútbol local. ¿Es cierto este mensaje?

jueves, 12 de septiembre de 2013

Tres años tarde

Ya se confirmó lo que desde ayer era un secreto a voces. Victor Manuel Vucetich se hará cargo de la selección Mexicana de fútbol. Estaba cantado que Luis Fernando Tena sólo fue mantenido en el puesto por el corto tiempo que había entre la derrota en el Azteca ante Honduras y el viaje a Columbus.
Quizás si la selección mexicana hubiese goleado a los norteamericanos se la hubiesen pensado, pero aun así tengo mis dudas. Era un proceso que venía muy desgastado, si bien es cierto que el último éxito nacional vino de las manos de Tena en el Oro olímpico en Londres, la relación ya estaba agotada, no había confianza ni fe entre cuerpo técnico y jugadores y se necesitaba un cambio radical.
Víctor Manuel Vucetich ha tenido una carrera bastante exitosa en el balompié mexicano y siempre ha estado entre los candidatos a tomar el banquillo tricolor. Hace tres años era inclusive la apuesta principal de la Federación, pero Víctor no quiso formar parte de la selección en aquel momento.
Dada la negativa del técnico nacido en Tampico, la selección se fue con se segundo candidato, José Manuel “Chepo” de la Torre. La pregunta inmediata que surge es ¿Estaría el Tri en una situación diferente de haber aceptado la propuesta en su momento?
Para los que no conocen a Vucetich, aquí sus números cosechados en una larga carrera como entrenador.
Título
Club
Año
Segunda División
Potros Neza
1988-89
Segunda División
Club León
1989-90
Primera División
Club León
1991-92
Primera División
Tecos de la UAG
1993-94
Copa México
Tigres UANL
1995-96
Copa México
Cruz Azul
1996-97
Primera División
Club de Fútbol Pachuca
2003
Primera División
Club de Fútbol Monterrey
2009
InterLiga
Club de Fútbol Monterrey
2010
Primera División
Club de Fútbol Monterrey
2010

No por nada es conocido como el “Rey Midas” del fútbol mexicano. Quizás su éxito más importante fue aquel título en el 94 con los Tecos de la Universidad Autónoma de Guadalajara, que es el único que tiene el equipo en su haber.
Sin duda un técnico que ha tenido que lidiar con situaciones complicadas en su carrera, pero creo que poco lo podría preparar para lo que le espera de aquí a Octubre, cuando se tenga que jugar la vida contra la Marea Roja de Panamá en el Estado Azteca.
¿Por qué ahora Vucetich? ¿Por qué no hace 3 años cuando pudo marcar una diferencia en el jugar del equipo y en el proceso eliminatorio? No sé si fue ventajista o sea una pésima idea tomar las riendas de la selección en estas circunstancias. Yo en lo personal, sigo pensando que Vucetich está llegando tres años tarde al puesto de seleccionador nacional, aun así ¿Habrá llegado a tiempo para rescatar a la selección mexicana?

lunes, 17 de junio de 2013

Fútbol vs. £útbol

No es secreto para nadie que el fútbol es un negocio que deja muchísimo dinero a una muy buena cantidad de partes. Esto siempre ha sido así, quizás las cantidades que hoy se mueven son gigantescas en comparación al pasado pero siempre se ha tratado de un “negocio rentable”.
Inversionistas privados, dueños de clubes, representantes de jugadores y, por supuesto, los jugadores mismos eran los principales participantes en éste negocio. Pero bajo el mandato en la FIFA de Joseph Blatter parece ser que la misma institución y las diferentes Confederaciones y selecciones empiezan a tomar partes de este enorme pastel.
En estos momentos se está jugando la Copa Confederaciones, aparentemente contra todo deseo de los habitantes brasileños que se han manifestado constante y rotundamente contra el gasto que está generando para el país éste torneo.
La idea original sonaba bastante inocente e inclusive con objetivos muy puros. Pues se busca tener un “ensayo” en el país anfitrión de la Copa del Mundo para analizar capacidades de estadio, medidas de seguridad, medios de transporte y otros aspectos que pueden garantizar el éxito o fracaso del evento más grande en éste deporte.
Pero viendo cómo se ha manejado el torneo y las selecciones que en él participan, empieza a empañarse esa idea purista y preventiva original. Con incidentes como la selección de Nigeria no queriendo viajar a Brasil hasta que la confederación africana les garantizara sus primas por participar y por avanzar en el torneo las dudas sólo se incrementan.
Una de las mayores razones de queja de los residentes brasileños es el incremento en precio de la mayoría de los servicios en el país. Desde el hospedaje hasta el transporte tanto privado como público.
Es entendible que Brasil quiera recuperar la inversión que ser anfitrión de un mundial supone, pero ¿Qué culpa tienen los habitantes brasileños de todo esto? ¿Por qué tienen que ser castigados y tener que pagar más para llevar a cabo actividades que ni siquiera tienen nada que ver con éste torneo?
Es muy decepcionante ver como siempre los que terminan pagando el precio más alto son los más inocentes, los que menos tienen y a los que más les pesa.
Una actividad que debería ser una fiesta nacional, llenar de alegría a chicos y grandes por tener la posibilidad de ver a grandes selecciones disputar buenos partidos de fútbol, así como tener la oportunidad de apoyar los colores que se llevan en el corazón se transforma en una transacción que le quita más al que menos tiene para repartirlo entre los que les sobra.
¿Por qué no puede regresarse a la base de todo? Al fin y al cabo esto sigo siendo un juego, un pasatiempo, una actividad para entretener a la gente. Es cierto, genera muchísimas pasiones y mueve cantidades de personas impresionantes, pero ¿Acaso es imposible dejar de explotar a la gente y sacar el mayor dinero posible en todo momento? ¿No debería la FIFA buscar regular y controlar este tipo de situaciones en lugar de formar parte de ello y llevarse su “comisión”?
Por desgracia ésta es la verdadera Utopía, el pensar que los organismos que están para defender los derechos realmente se preocupan por ellos. Cuando todos sabemos que la FIFA está en venta al mejor postor creo que pasarán muchos años antes de ver un cambio en favor del aficionado y, aún peor, del deporte mismo.

viernes, 8 de febrero de 2013

No se gana con la camiseta

El miércoles se jugó una nueva fecha FIFA, con muchos amistosos bastante atractivos como el Holanda – Italia, Inglaterra – Brasil, Francia – Alemania, España – Uruguay o el Suecia – Argentina. Partidos donde hubo alguna sorpresa y se pudieron observar cosas interesantes pero dónde realmente se estaba jugando algo era en el inicio del hexagonal de la CONCACAF.
Era la primera fecha de esta fase final para clasificar al mundial. Donde los seis mejores equipos del continente, o al menos dado lo demostrado en fases previas, se pelean a duelos ida y vuelta por un lugar en el tan preciado torneo.
A primera hora se enfrentaban Honduras contra los Estados Unidos de Jürgen Klinsmann. El cuadro catracho jamás había sido capaz de superar al conjunto de las barras y las estrellas que pareció salir al campo con demasiada tranquilidad, muy relajado, esperando ganar el partido cómodamente antes de jugarlo.
Y las cosas no le iban mal, pues al minuto 35 después de un gran pase bombeado Clint Dempsey definió de volea un bonito gol para poner al 0-1 en San Pedro Sula. Pero el calor, la mala marca estadounidense y el exceso de confianza fueron el peor enemigo de los visitantes. Sólo tres minutos más tarde la defensa norteamericana era testigo de un verdadero golazo por parte de Juan Carlos García, quien empalmó de chilena un gran pase con el pecho de su compañero Víctor Bernárdez., magistral.
El segundo tiempo fue un poco más de lo mismo, pero los minutos se le hacían eternos al conjunto de Estados Unidos que al minuto 66 ya había realizado sus tres cambios. Al 78, un buen pase filtrado a Oscar García terminó con un pase al centro donde apareció sólo Jerry Bengston para marcar el definitivo 2-1.
Resultado que jamás se esperaban los aficionados al “soccer” pero que no fue para nada injusto, quizás de hecho el conjunto Hondureño mereció algún gol más.
El siguiente partido fue protagonizado por Panamá y Costa Rica. El conjunto tico goza de mucha más historia y reconocida calidad futbolística, pero esto se debe mostrar en la cancha, no en el papel. En la cancha el conjunto Panameño fue una ola roja que arrasó con Costa Rica que parecía no sabía lo que estaba pasando.
Al minuto 14 un remate dentro del área de Luis Henríquez volvió locos a todos en el Rommel Fernández. Y cuando todavía no se creía que Panamá estuviera ganando y dominando a los ticos cayó el segundo, obra de Román Torres. Apenas corrían 25 minutos y Panamá ya llevaba dos y se veía muy sólido en la cancha.
A 7 minutos para el final de la primera mitad, el cuadro costarricense mostró algo de actitud y orgullo y acortó distancias con un remate de Saborío en jugada a balón parado. Acabó así el primer tiempo donde los panameños dominaron durante más de media hora del cotejo.
La segunda parte fue distinta a la primera. Los ticos no querían irse de Panamá manos vacías y los istmeños parecían quedarse sin ese toque y grandes combinaciones que mostraron en la primera mitad. Aun así estuvieron muy cerca de mantener la ventaja pero al 83 Brayan Ruíz decidió que el 2-2 era el resultado más justo. Un partido que si a Costa Rica le hubiesen dicho lo que iba a sufrir para sacar un empate de Panamá, jamás lo hubiesen creído.
El último encuentro de la jornada se disputó en el Estado Azteca entre México y Jamaica. Una selección Jamaiquina que ya no es tan corta futbolísticamente como en el pasado y un México que se llevó muy en serio la idea que en el Azteca siempre van a golear a sus rivales.
Pero el partido empezaba muy mal para el tri, los jugadores andaban lentos, imprecisos, faltos de motivación. Por su parte los reggae boyz  iban a todas y luchaban con sus armas; muy bien parados tácticamente y buscando contras a gran velocidad.
Pues para dar una idea de cómo estuvo el encuentro la figura fue José Corona, el portero de la selección mexicana, de no ser por él quizás la catástrofe hubiese sido completa.
La cantidad de errores cometidos por los jugadores mexicanos llevó a desesperar a su propia afición que se dedicó a silbar y abuchear los últimos minutos del encuentro y a corear todas las acciones del rival. Al final, México tuvo la suya y estuvo muy cerca de ganar un partido que no mereció; pero una salida valiente y a tiempo por parte de Ricketts evitó lo que hubiese sido demasiado castigo para el cuadro caribeño. El encuentro concluyó 0-0 a pesar de los 6 minutos de añadido que dio el árbitro y los aficionados no ocultaron su enojo ante uno de los peores partidos que se han jugado en el mítico estadio.
3 partidos y tres resultados dónde quién partía como favorito se durmió en la comodidad de esa situación.
El fútbol ha cambiado, hoy en día es un deporte mucho más combativo y parejo, si no se entrega el 100% en la cancha las probabilidades de ganar se disminuyen de sobremanera. No se puede subestimar a un rival sólo porque no tenga los mismos logros históricos, pues la historia es eso, pasado, y en 90 minutos cualquier cosa puede pasar. Siempre se debe salir a la cancha a ganar con fútbol y no con la camiseta, quizás ahora se tomarán los compromisos con la seriedad y profesionalidad que la eliminatoria amerita.