Mostrando entradas con la etiqueta ALCS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ALCS. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de octubre de 2013

Duelo de Titanes

La espera ha terminado, después de seis juegos por Serie de Conferencia ya tenemos a los dos representantes para disputar la  Serie Mundial. Y son, nada más y nada menos, que los dos líderes durante la temporada regular de cada Conferencia.
Por la Conferencia Nacional, se calificaron los Cardenales de San Luis. Que quizás mostraron algunas lagunas durante la temporada pero su fortaleza no la ha puesto nadie en duda. No sólo fueron el mejor equipo de la Conferencia Nacional sino que además los que mejor promedio de bateo tuvieron con jugadores en posición anotadora en todas las mayores, el famoso “bateo oportuno” es un arte perfectamente dominada por los dirigidos por Matheny.
En la Americana fueron los Boston Red Sox quienes se alzaron con la victoria. Como mencioné anteriormente, fueron el mejor récord de toda la Conferencia Americana, pero además de esto también lideraron en promedio de bateo y carreras anotadas.
Gracias a la victoria de la Conferencia Americana en el juego de las estrellas, el conjunto de Boston partirá con la ventaja de local. Factor que se ha mostrado importantísimo durante esta postemporada, donde únicamente los Atléticos de Oakland y los Bravos de Atlanta desaprovecharon esta ventaja en sus series contra Detroit y Dodgers respectivamente.
Dos equipos bastante completos. Con abridores geniales como lo son Wainwright y Wacha por San Luis y Lester y Buchholz por Boston. En cuanto a clutch time hitters ambos cuentan con toleteros con hielo en sus venas. Beltrán y Craig parecen inclusive crecerse en estas situaciones y ni qué decir de Pedroia y el Big Papi Ortiz.
También cuentan con una buena profundidad de Bullpen, factor importantísimo en Series de este calibre, nadie mejor que los Detroit Tigers para saber que la falta de calidad en el Bullpen puede marcar la diferencia en momentos críticos.
En resumen, una Serie que se va a definir por muy pequeños detalles. Donde un error en el corrido de bases o un hit oportuno podrían ser la diferencia en quién se lleva este Clásico de Otoño.
Los últimos 3 títulos han sido obtenidos por San Luis o San Francisco y en los últimos 10 años 6 veces ha quedado Campeón un equipo de la Conferencia Nacional ¿Se mantendrá esta tendencia? ¿Podrá Boston dar la campanada como lo hizo en 2004 barriendo a los Cardenales de La Russa? Todo queda por definirse al mejor de 7, la Serie comienza el miércoles, pero las emociones no conocen de horarios.

lunes, 14 de octubre de 2013

Se escribe "postemporada" y se pronuncia "pitcheo"


Se pronosticaba que las series de campeonato serían muy reñidas y apasionantes, pero creo que pocos se pudieron imaginar lo que se ha estado viviendo en los primeros dos encuentros por Serie.
No es secreto para nadie que la postemporada es distinta, las “fórmulas” que funcionan durante la temporada regular deben ser modificadas y octubrizadas si se quiere alcanzar la gloria. El juego se vuelve más reñido, los pequeños detalles empiezan a marcar diferencias y cada pequeña decisión o error puede decantar el destino de toda la eliminatoria.
Serie de la Conferencia Nacional.

Sin duda Beltrán fue la gran figura del encuentro, no sólo había remolcado las dos carreras de su equipo con un doble en la tercera entrada, sino además puso fuera en home a Ellis para completar un doble play y salir de la décima.
No conforme con esto, también fue el autor del sencillo en la decimotercera entrada para dejar en el terreno a los Dodgers. 3 jugadas importantes por parte de los Cardenales, todas de Carlos Beltrán.
El segundo encuentro fue un duelo de pitcheo mucho más intenso. La derrota se la llevó Clayton Kershaw a pesar de que la única carrera no fue limpia ya que Carpenter llegó a la tercera base por un pass ball del receptor de Los Ángeles antes de ser impulsado por el elevado de sacrificio de John Jay.
Por su parte, Wacha tuvo una grandísima salida. 6 y dos tercios lanzados, 5 hits permitidos, 8 ponches, una base por bola y, lo más importante, ninguna carrera. Y el relevo estuvo aún mejor, ya que en los 2 innings y un tercio lanzados no permitieron ningún hit ni otorgaron bases por bolas.
Serie de la Conferencia Americana.

El primer encuentro fue una verdadera oda al gran pitcheo. Aníbal Sánchez lanzó 6 entradas sin permitir ni hit ni carrera a la mejor ofensiva de todas las Grandes Ligas. Los Tigres estuvieron cerca de lanzar un No-No combinado, pero con 1 out en la baja de la novena entrada Nava conectó un sencillo al central. Al final sería el único imparable de la noche y los Red Sox terminarían cayendo por la mínima.
El segundo encuentro se estaba desarrollando de manera muy similar. Max Scherzer lanzó 5 entradas sin hit ni carrera y siete permitiendo únicamente dos hits y una carrera. Una gran salida del As de Detroit.
Además de esto la ofensiva había respondido con sendos cuadrangulares por parte de Cabrera y Ávila para manejar el encuentro cómodamente con un 5-1 en el marcador. Pero el talón de Aquiles de los Tigres salió a relucir, su bullpen se propuso arruinar lo que hubiese sido una victoria importantísima y permitieron 5 carreras en dos entradas para ser dejados en el terreno en la novena.
Hoy se reanuda la Serie Nacional en Dodger Stadium, donde los locales tendrán que enfrentar este encuentro como un duelo de eliminación, porque a pesar de no serlo, una derrota hoy dejaría las cosas demasiado cuesta arriba como para soñar con un milagro.
Mañana la Serie Americana se reanudará en Detroit, donde los Tigres ya lograron robarle el factor casa a Boston, pero la victoria obtenida y la forma en que se alcanzó en el juego 2 traerá a unos Medias Rojas altamente motivados.
Estamos a mitad de camino y sigue siendo complicado dar cualquier pronóstico. Si bien es cierto que el equipo que más chances tiene en este momento de llegar a la Serie Mundial son los Cardenales de San Luis, no podemos descartar el gran bateo y profundidad de bullpen que tienen los Dodgers. Entre Boston y Detroit las distancias son todavía aún más cortas, pero la falta de calidad en los relevistas y la incertidumbre en su cerrador puede pasarle una cara factura a los de Leyland.

viernes, 11 de octubre de 2013

Un paso más cerca del Clásico de Otoño

Ayer se cerró el último puesto disponible que quedaba para la disputa de las series de conferencia. En un nuevo duelo de pitcheo entre “el Insensible” Justin Verlander y la joven promesa, y presente, Sonny Grey.



Pero empecemos revisando lo ocurrido en la Liga Nacional. Dónde los Bravos de Atlanta llegaban con el segundo mejor porcentaje de las Grandes Ligas, sólo una victoria detrás de los Cardenales de San Luis.
Su rival, serían los sorprendentes LA Dodgers de Don Mattingly, que después de un arranque bastante incierto pudieron tener un cierre de campaña fantástico con un Yasiel Puig en plan estelar.
Atlanta no llegaba en su mejor momento, un bajón en bateo es lo peor que te puede pasar entrando a postemporada, sobre todo si tu rival tiene lanzadores como Clayton Kershaw o Zack Grienke.
La serie se llevó como se esperaba, reñida sí, pero siempre o casi siempre decantándose del lado del cuadro californiano. Que terminó llevándose la serie divisional por 3-1.
La otra serie divisional prometía muchísimas emociones, ya que se trataba de dos conjuntos que habían mostrado un gran nivel a lo largo de todo el año. Por un lado estaban los Piratas de Pittsburg, quienes volvían a Postemporada 20 años después, luego de dejar en el camino a los Rojos de Cincinnati en el encuentro del Wild Card.
Durante la temporada regular, los Cardenales ganaron la serie individual por 10-9, es decir, más cerrado imposible y la serie divisional fue un claro reflejo de ello.
Los Piratas habían tomado ventaja de 2-1 y quedaba un juego más en Pittsburg, por lo que tenían medio pie en la Serie de Conferencia. Pero si hay algo que han demostrado en San Luis es que no se rinden jamás y siempre tienen un último hit o jonrón oportuno para cambiar lo que parece inevitable.
Este año no fue la excepción y lograron revertir la serie para llevársela por 3-2 en un 5 decisivo juego disputado en San Luis.
La serie de Conferencia será un grandísimo duelo de pitcheo y de bateo oportuno. Dos conjuntos que se han matriculado en estas artes. Los Cardenales partirán como favoritos, sin duda, pero la diferencia entre ambas novenas es muy corta, cualquier pequeño detalle o error puede terminar cambiando el rumbo de la serie. ¡Lo que queda claro es que nos darán entretenimiento para rato!



En las series divisionales de la liga Americana quizás faltó algo de emoción. Por un lado Bostón se vio muy superior al cuadro de Tampa Bay que llegó totalmente agotado a estas instancias con demasiados encuentros de vida o muerte consecutivos. Ganaron los Red Sox por 3-1 pero me parece que pudieron haber barrido si se hubiesen empleado a fondo.
Todas las emociones las dejaron para el otro enfrentamiento. Los actuales campeones de Conferencia, los Detroit Tigers, contra los siempre sorprendentes Atléticos de Oakland. Ya el año pasado nos habían brindado una serie eléctrica y este año no quisieron decepcionar.
5 juegos, todos con mucho que analizar y revisar pero cargadísimos de emociones. Al final fueron los Tigres quienes se alzaron con la victoria y quienes tendrán el chance de revalidar su título como campeones de la Conferencia Americana.
Otro duelo de pronóstico reservado aunque los Tigres siguen acarreando el mismo problema que el año pasado, la falta de profundidad y calidad de bullpen y un cerrador de garantías, por lo que si los abridores no pueden mantener a raya al oponente queda claro que es un partido perdido. Además de esto su gran estrella, Miguel Cabrera, continúa teniendo diferentes problemas físicos.
Al final las claves del éxito son las de siempre, buen pitcheo y bateo oportuno y en esto me parece que los mejores son los Cardenales de San Luis, aunque me gustaría muchísimo ver una Serie Mundial entre dos titanes de la historia, con Boston y Dodgers dándolo todo en nueve innings ¡o más!

martes, 23 de octubre de 2012

Serie Mundial con sabor Criollo

Cuando todos pensábamos, me incluyo, que la serie por la Liga Nacional estaba decidida y que la Serie Mundial la disputarían Tigres y Cardenales, los Gigantes de San Francisco desafiaron todas las probabilidades y remontaron un 3-1 en contra.
El equipo de Bochy supo reponerse a la adversidad y controlar a la ofensiva de San Luis. Y es que en los primeros 4 encuentros los Cardenales anotaron 18 Carreras con 31 hits mientras los Gigantes se encargaron de dejar gente en circulación logrando sólo 15 carreras con sus 34 imparables.
Pero la tendencia se revirtió de forma contundente en los últimos y decisivos tres encuentros. En el encuentro final en San Luis los Cardenales dieron un festival de hits inefectivos, pues llegaron a conectar 7 pero ninguno sirvió para remolcar a nadie y fueron blanqueados. De regreso a San Francisco la historia parecía repetirse, pues necesitaron 5 imparables para anotar su única carrera en una pésima salida de Carpenter que perdió sus dos encuentros en esta serie, nunca en su carrera había sido derrotado en salidas consecutivas en postemporada.
El séptimo y definitivo juego fue un poco más de lo mismo, Matt Cain saliendo de apuros en situaciones importantes fuese por grandes acciones defensivas o bien ponchando a jugadores clave para sacar outs significativos. No conforme con esto, al bate también aportó su granito de arena e impulsó la segunda carrera de su equipo en el segundo inning.
Al final, resultó que ni el picheo de los Gigantes era tan mediocre como muchos pensábamos, ni la ofensiva de los Cardenales tan poderosa. Además, el MVP de la serie, Marco Scutaro, terminó con promedio de bateo de 500 y ya son 10 los partidos de postemporada consecutivos que lleva consiguiendo al menos un hit, igualando la marca de Cody Ross. Parece que el golpe recibido por Holliday lo motivó y bastante.
Analicemos entonces del segundo al quinto bate de cada equipo y veremos las razones de la victoria Californiana.
Por San Francisco tenemos que el segundo bate es nada más y nada menos que el MVP Marco Scutaro, sin lugar a dudas tuvo una serie brillante, luego le siguen su compatriota criollo Pablo Sandoval, Buster Posey y Hunter Pence; estos dos últimos quizás no estuvieron tan prendidos durante toda la serie pero supieron dar el batazo oportuno, sobretodo Hunter Pence.
Entre los cuatro tuvieron un promedio de 243 impulsando 14 carreras, lo que es igual al 40% de las carreras anotadas por todo el equipo. Eso es lo que se espera de tu lineup estelar, que se enbasen e impulsen carreras cuando el equipo lo necesita.
Por parte de los Cardenales de San Luis tenemos que su lineup del segundo al quinto bate produjo 8 de las 19 carreras anotadas por el equipo, un poco más del 40% pero de una cantidad mucho menor. Con un promedio de bateo casi idéntico, 244, pero una producción mucho menor. Y es que entre el segundo y quinto bate de San Francisco impulsaron casi la misma cantidad de carreras que anotó todo el equipo de los Cardenales.
Como mencioné al principio, la clave fueron los jugadores dejados en base, la falta de hits oportunos o bien la cantidad de hits necesarios para anotar carreras. Mientras los Gigantes requerían de 1.8 hits para anotar una carrera, los Cardenales de San Luis necesitaban un hit más, 2.6, para lograrlo.
En etapas definitivas estos son los pequeños detalles que hacen que un equipo dispute la Serie Mundial y el otro se dedique a verla por televisión. Los Cardenales lucharon y lo tuvieron todo de frente para llevarse la serie, pero el bajón de David Freese, la lesión de Matt Holliday, las molestias de Beltrán terminaron por mermar la ofensiva de un equipo que dependía mucho de ella.
Por su parte San Francisco supo solucionar su principal problema que son sus abridores, con grandes salidas de Cain y Vogelsong parece ser que los Gigantes tienen por lo menos dos buenos abridores en quien confiar, las incógnitas siguen siendo las irregulares salidas de Lincecum y Zito. Que pueden mantenerte a un equipo a la raya durante 7 innings o bien pueden ser vapuleados desde las primeras entradas.
Se viene entonces un duelo criollo por el clásico de otoño. Miguel Cabrera y compañía frente a Marco Scutaro y los suyos ¡un duelo que nadie se querrá perder! ¿Podrá Verlander contra la efectividad de Scutaro? ¿Contendrá Cain el bate del Tigre Cabrera? Mañana se empezará a escribir la historia, sin duda una dulce página para la historia del béisbol venezolano pero también para la MLB en general ¡La suerte está echada! Que gane el mejor.

viernes, 19 de octubre de 2012

Barriendo en Detroit

Los peores temores de los seguidores de los Yankees se han consumado. No sólo no lograron llegar a la Serie Mundial, cosa que no fue mayor sorpresa, sino que además fueron barridos en una serie donde se vieron realmente mal.
Batiendo Récords
Al conjunto Neoyorkino no le gusta hacer las cosas a medias, cuando hacen las cosas bien están en lo más alto de la tabla y les llueven elogios hasta de personas que no conocen mucho el deporte. Pero cuando se proponen a hacer las cosas mal lo hacen con verdadero talento.
Empecemos por lo general para después pasar a lo particular. Durante toda la postemporada los Yankees de Nueva York batearon para un promedio de 188, el peor promedio en la historia de la postemporada, para equipos que disputaron un mínimo de 7 juegos.  Con su bajo promedio de bateo se puede asumir que anotaron pocas carreras, pues fueron únicamente 22 en 9 encuentros, lo cual da un promedio de 2.4 que los pone en el cuarto promedio de carreras por partido más bajo para un equipo que jugó más de siete encuentros. Además de sus 22 carreras anotadas, 12 vinieron en la 9na entrada o más adelante. Número que sería muy bueno si representara victorias, pero sólo las 5 contra Baltimore en el primer juego y luego las  2 nuevamente contra los Orioles, cuadrangulares de Raul Ibañez en la novena y en la décimo segunda entrada,  representaron victoria. Las 5 carreras anotadas en la novena entrada a los Tigres de Detroit sólo les sirvieron para alargar el primer encuentro, alargue que a la postre significó la fractura de tobillo de Derek Jeter.
Si quitamos esas cuatro carreras anotadas a Valverde en su desastrosa salida en la novena entrada del primer juego, tenemos que los Yankees sólo lograron anotar dos carreras en contra de los Tigres de Detroit, así es muy complicado ganar una serie y más contra un equipo que cuenta con el ganador de la Triple Corona.
Cabe destacar que el horroroso final que pusieron a esta serie, perdieron 1-8 en el juego definitivo, el peor resultado en la historia de la franquicia para un partido decisivo, partido donde quien pierda se va a casa.
A pesar que Joe Girardi cargó gran de la culpa en los hombros de Alex Rodríguez, la verdad y los números muestran que no fue el único culpable, pues entre A-Rod, Granderson, Nick Swisher y Robinson Canó batearon de forma combinada para 14-125 (Promedio de 112) con un jonrón en solitario, Curtis Granderson contra Baltimore.
Nick Swisher sigue haciendo crecer, de forma negativa, su leyenda en postemporada. Con ésta llegó a un porcentaje de bateo con hombres en posición de anotar de 056, el peor promedio de todos los tiempos en esa situación.
Robinson Canó llegó a estar 0-29 la peor racha sin hit en la historia de la postemporada. Alex Rodríguez estuvo 3-25 con doce ponches. Granderson bateó 3-30 con 16 ponches.
No todo fueron los Yankees
Es cierto que el bateo no funcionó, que no fueron uno ni dos hombres sino más de la mitad del roster Yankee no funcionó, de hecho sólo dos se salvan de la quema, Ichiro y Raul Ibañez. Pero no todo se le puede atribuir a los experimentos de Girardi o a la mala racha de sus hombres clave o la lesión de su capitán.
Los Tigres de Detroit cuentan con uno de los mejores picheos de las grandes ligas, sin duda les falta un cerrador de garantías, lo de Valverde esta postemporada ha sido para enmarcar en la historia de la infamia de los cerradores. Pero con Fister, Verlander, Scherzer y Sánchez como abridores la verdad es muy complicado soltar los bats.
Sin duda alguna la figura para los Tigres en esta serie no puede ser otro que Delmon Young. Así como Verlander fue decisivo en la serie contra los Atléticos con dos victorias en cinco juegos, las seis carreas impulsadas del “Demonio” sin duda lo hacen el candidato principal al más valioso en esta serie.

Las buenas noticias para los Tigres es que en el último juego y contra un lanzador de la categoría de CC Sabathia despertaron los bats de Cabrera y Peralta, manteniendo ese ritmo en la lomita y con batazos en el momento justo ¿Podrá alguien con estos Tigres? Todo parece indicar que su rival serán los Fénix de San Luis, Cardenales, que a pesar de una mala temporada regular están teniendo una postemporada brillante. ¿Podrá Verlander frenar a David Freese y compañía? ¿Podrá Carpenter detener al Tigre de Aragua y Detroit? Por lo pronto esperemos a ver si hoy se define el ganador de la liga Nacional y luego especulamos con la Serie Mundial, lo que queda clarísimo es que será una serie fantástica.